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Abril 11, 2011 en   Acción, Géneros, Plataforma, top TyJ, Xbox 360

Gears of War 3

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GEARS OF WAR 3 - XBOX 360 Desarrollador: Epic Games 
Distrbuidor: Microsoft 
Sistema: Xbox 360 
Género: Acción 
Idioma: Textos y Voces en castellano 
Edad recomendada (PEGI): 18+ 
Fecha de lanzamiento: 20 de septiembre de 2011 
Ver web oficial

PEGI 18

EL ANÁLISIS DE SERGIO MARTÍN

Acción a quemarropa

Gears of War es, actualmente, la saga de referencia de los juegos de acción. Es un hecho indiscutible. Y no sólo en Xbox 360, sino en cualquier otro formato. Su profundo carisma ha calado tan hondo entre los usuarios que, no en vano, al menos en nuestras fronteras ha logrado desbancar a la otra “vaca sagrada” de Microsoft, Halo. Precisamente por eso se notaba en el aire en estos últimos días un “algo” especial, dado que el título estaba a puntito de salir. Pero dicha atmósfera especial ya ha desaparecido dado que el juego ya está con todos nosotros y, como era previsible, no ha decepcionado. ¡Saludad al nuevo referente de los juegos de acción!


Suponemos que no hace falta que os presentemos demasiado esta conocidísima saga pero, por si acaso, lo hacemos rápidamente. Se trata de una aventura de acción en tercera persona protagonizada por un grupo de soldados de elite que debe acabar con dos razas alienígenas, los Locust y los Lambent, que no dejan de acosar a la humanidad. Esta tercera entrega presenta un argumento algo más trabajado que en otros títulos de su estilo, en el cual Marcus Fénix (el protagonista principal de la serie) ha de hacer todo lo posible por encontrar y rescatar a su padre, a quien creía muerto. Sin embargo, y para dotar de más profundidad a la trama, Gears of War 3 también presenta a otros personajes (tanto secundarios como también controlables) e historias que se suceden en paralelo al argumento principal. Esto, unido a una presentación cuidada como pocas, dan como resultado un guión y puesta en escena totalmente cinematográficos.


Pero, ¿qué nos ofrece Gears of War 3? Pues una continua y desgarradora descarga continua de adrenalina. Si por algo destaca este título es por brindarnos situaciones extremas continuamente, escenas en las que siempre debemos hacer una cosa: disparar a todo lo que se mueva. Y si es feo y de gran tamaño, con más razón. Para ello podemos equipar a los personajes con una plétora de armas de fuego bestial, desde granadas a rifles de francotirador, pasando por armamento extraterrestre muy sofisticado. Y por si fuera poco, también es posible subirnos a ciertos vehículos y armaduras blindadas. Las posibilidades de destrucción que nos ofrece el título son casi ilimitadas, por lo que los fanáticos de este tipo de juegos van a frotarse las manos. Y es que esta es, desde nuestro punto de vista, la mejor cualidad que posee Gears of War 3: la aventura solo ofrece acción, no esperéis otra cosa, pero domina este terreno como nadie. Durante las 12-15 horas que se prolonga el modo Campaña asistimos a explosiones, muertes violentas, emboscadas, duelos multitudinarios y mucho más. Y como resultado, el título nos sumerge en una guerra tan profunda y de magnitudes tan brutales que es difícil soltar el mando hasta superarla. Pero cuando piensas que el asunto no puede ser mejor, descubres que el nuevo modo Cooperativo para cuatro jugadores ofrece diversión desproporcionada. Hasta tal punto es así, que desde aquí os alentamos a que si sólo tenéis pensado superar una vez el juego en su modalidad principal, lo hagáis precisamente mediante esta modalidad cooperativa. No os arrepentiréis.


Pero claro, un Gears of War no sería lo mismo sin sus correspondientes modos de juego multijugador online, diseñados para un máximo de 10 jugadores simultáneos, que en este caso siguen siendo los seis ya conocidos por todos: Rey de la Colina, Ejecución, Duelo por Equipos, Captura al Rey, Piloto y Zona de Guerra… aunque a esto se añaden otras modalidades complementarias más, como los nuevos modos Arcade y Bestia, o el ya consagrado Horda. Entre unos y otros, las horas de juego adicionales que ofrece Gears of War 3 son casi infinitas, siendo incluso más importantes, intensos y excitantes que el propio modo de juego principal.


Este despliegue jugable está acompañado por una factura gráfica a la altura de las circunstancias. Vale, no sorprende tanto como lo hiciera su antecesor y menos aún que el original, pero aún así el título presenta un acabado sobresaliente. El mimo con el que están realizados los variados escenarios que recorremos a lo largo de la aventura, la solidez y realismo que ofrecen todos los personajes, el fastuoso diseño de los enemigos (sobre todo de los más grandes)… Todo está cuidado hasta límites insospechados y, además, están aderezados por efectos lumínicos y de partículas tremendamente avanzados. Sin duda, estamos ente el juego que más y mejor han aprovechado las posibilidades del conocidísimo motor gráfico Unreal Engine 3.


Y para que no falte de nada, el apartado sonoro es aún más perfecto. Las voces de los personajes han sido dobladas al castellano por actores de doblaje profesionales, la banda sonora es tan épica y cañera como era de esperar, los efectos sonoros que desprenden las armas son contundentes a más no poder, los chillidos de los enemigos al caer derribados son capaces de ponernos los pelos como escarpias… Todo un recital que demuestra el cariño y el esfuerzo que, una vez más, Epic Games y Microsoft han puesto en esta obra.


El resultado final es el mismo que os comentábamos al principio. Se trata del nuevo referente de los juegos de acción, capaz de mantener el listón de calidad en lo más alto desde el primer segundo de juego hasta el final. En su terreno es insuperable, y eso sin tener en consideración los magníficos y abundantes modos multijugador. Puede que le falte algo de frescura y que su invariabilidad eche para atrás a los menos fans de este tipo de juegos pero, por lo demás, Gears of War 3 es un nuevo clásico.


Sergio Martín


Valoración 9


Gears of War 3

EL ANÁLISIS DE ENRIQUE LUQUE

Epic toca techo

El lanzamiento de Gears of War 3 tenía una importancia más que considerable. Y no sólo porque se tratara del cierre de una trilogía que ha cambiado la concepción de los juegos de acción, sino porque mucho era lo que estaba en juego. Después de las irregularidades de la segunda parte (demasiado lento, demasiado insípido), Epic Games necesitaba un revulsivo que reafirmara su propia credibilidad, con el que sacar de nuevo pecho. Y lo ha conseguido.


Todos los aficionados a la serie pueden estar tranquilos: Gears of War 3 es todo lo que se podía esperar de él y alguna que otra cosa más. Empezando por su propio guión. Vale, es cierto que éste resulta bastante inmaduro y cargado de clichés, pero aún así es con creces el más profundo y elaborado de la saga. Además, tampoco es que importe demasiado. Cuando compras un juego como éste sólo quieres una cosa: acción a raudales. Y Gears of War 3 es un auténtico torrente de ella.


Atrás quedan las cuevas grises y los tiroteos monótonos de la entrega anterior. La saga ha ganado en colorido (algunos momentos son realmente vistosos), en variedad, en armas, en enemigos, en posibilidades… Hasta los propios escenarios son ahora mucho más abiertos, elaborados y menos lineales. Puede que Gears of War 3 no tenga el encanto ni la frescura del original, pero su despliegue de situaciones y su frenético desarrollo hacen que a cada momento queramos seguir adelante; es imposible resistirse a ver la siguiente escena cinemática, el próximo enemigo o qué nuevo nivel nos espera.


De hecho, durante las doce horas (más o menos) que dura, Gears of War 3 sigue demostrando que es posiblemente el mayor referente dentro de los juegos de acción en tercera persona que existen actualmente. Y su multijugador no es ninguna excepción. Éste también ha sabido ir evolucionando a la par que la campaña individual, hasta el punto de convertirse en una parte importantísima del juego. En esta ocasión no sólo podemos jugar su historia en cooperativo con tres amigos o enzarzarnos en épicas disputas en las opciones habituales (Duelo por Equipos, Horda, Ejecución, Rey de la Colina, etc.), sino también descubrir alguna que otra novedad, como son los modos Bestia o Arcade. Especial mención merece este segundo, que permite algo así como volver a jugar la campaña, pero con un sistema de puntuación que invita a superarse en cada capítulo.


Otro aspecto a destacar es el apartado visual del juego. Como comentábamos antes, la evolución artística ha sido considerable, sobre todo porque Epic ha abandonado ya ese deje grisáceo y marrón y ha logrado que los niveles, los personajes o los enemigos estén más “vivos” que nunca. Sin duda el mejor uso que hemos visto del conocido motor gráfico Unreal Engine 3 (incluso comparándolo con el llamativo Bulletstorm).


En definitiva, si el primer Gears of War fue prácticamente el pistoletazo de salida a la actual generación de consolas, esta tercera parte concluye la trilogía con dignidad, fuerzas renovadas y exprimiendo al máximo el concepto del juego (y de la generación) todo lo posible. Es cierto que tendrá sus detractores, aquellos que vean en él una aventura demasiado exagerada, pobre a nivel argumental y continuista, pero incluso en esto sigue siendo un claro referente del momento actual por el que pasa la industria. Epic ha vuelto a construir el espejo en el que se pueden mirar -y se mirarán- una vez más todos los representantes de su género. Uno de los títulos de acción más importantes del año.


Enrique Luque


Valoración 9


EL ANÁLISIS DE VOYEVODUS

El paseo triunfal del escuadrón Delta


Gears of War 3 es la entrega más sólida, larga y completa de la serie.

Cliff Bleszinski lo tuvo claro cuando contrató al diseñador de Kill Switch para hacer Gears of War. El sistema de coberturas patentado por Namco en aquel título de 2003 para PS2 y la primera XBox sirvió de inspiración para los señores de Epic, quienes habían dejado más que patente con Unreal Tournament que lo que sienten por vísceras y disparos espaciales es amor. Encorsetado por estereotipos y clichés cinematográficos ochenteros y anabolizado de esteroides técnicos y promoción, 2005 acogió el nacimiento de Gears of War para cambiar de generación las consolas y superpoblar el mercado de shooters en tercera persona tras su salida. Por citar ilustres ejemplos, ni Street Fighter 2 ni Resident Evil fueron pioneros, pero sacudieron como años después haría Gears, y poniendo el listón tan alto que ninguno de sus imitadores, y su secuela entre ellos, superaría. Más comercial y menos intenso, demasiado igual y nada complejo, Gears 2 fue condenado por Microsoft a prematuro parto y casualización menor. Gears of War 3 se presenta más completo, refinado, pulido y abrillantado que ninguno, y aunque sigue mancillado por los mismos defectos que la segunda parte, sabe disimularlos muchísimo mejor...


La bestia de Epic presenta escenarios exteriores, localizaciones más abiertas y una paleta de colores más vivos.

...pero superar tampoco supera esta tercera parte a aquel sanguinario alborotador que fue el primer Gears of War, aunque mejora en todo al 2, y se convierte después del original en el mejor Third Person Shooter de la generación. Tomando prestadas cámaras (Resident Evil 4) y agenciándose coberturas y parapetos por billetera y botón (del citado Kill Switch), Epic lo pone todo (y Microsoft todo lo que falte) para construir con Gears 3 una oda a la supervivencia, una ultraviolenta atmósfera apocalíptica sobre la que abre fuego sin compasión un cañonazo jugable demoledor. Imbatible en cuanto a modos de juego, con trato de auténtica superproducción, y llevando hasta el limite las capacidades de la poderosa máquina de Microsoft, Epic ha permitido, sin embargo, que la CGO pierda buena parte de su pasión por la guerra, haciendo de sus musculosos marines unas máquinas de combate demasiado letales capaces de aniquilar por habilidad y potencia las opciones tácticas que imponía el primer Gears of War.


Técnicamente, muy pocos titulos pueden competir con GOW 3 en la consola de Microsoft.

2 años después de la caída de Jacinto, no existe la paz para los Gears. La CGO ya no marca los tiempos de la contienda. Los Lambent dominan y comandan, incluso los Locust parecen haber claudicado ante la infección. Sobrevivir es el objetivo primordial de la humanidad y de su mayor baluarte en cualquier conflicto... el escuadrón Delta, refugiado ahora en un buque aeroespacial de guerra. Sin recursos y sin mando, los hombres no albergan esperanza, pero el sargento Fénix recibe un mensaje de su padre, que además de estar vivo milagrosa y misteriosamente, dice tener la llave de la victoria... Después de varios bestseller basados en el universo Star Wars (y alguna novela sobre Gears of War) la escritora Karen Traviss crea una trama menos insulsa para la ocasión. Una historia sobre supervivencia, pérdida, sacrificio, lealtad... y violencia. Un intento loable por dotar de algo más que pura y dura superficialidad al guión. Pero nadie recuerda las películas de acción de los 80 por sus argumentos y lo mismo sucede con Gears of War, título que desde su concepto hasta su ejecución no cesa en su empeño de hacerles honor.


Alta violencia... la balloneta del Lancer retro es una buena alternativa a la motosierra.

En su consola y gráficamente hablando, seguramente el mejor, la versión más depurada del Unreal Engine 3.5. Errores como la sempiterna y tardía generación de texturas o una tasa de frames que en ciertos momentos y con la pantalla llena de enemigos y aliados se resiente, son perceptibles pero irrelevantes, completamente eclipsados por el poderío del que hace gala el veterano motor. Virtuosos efectos de luz, humo y partículas, diseño artístico de excepción, animaciones exquisitas y pasión por el detalle que ralla en la obsesión. Impasible y contundente generador de espectáculo y de crudeza, brutal ilustrador de las consecuencias y los estragos de la guerra en la civilización. Ruinas, escombros, polvo y desolación en localizaciones variadas pero igual de devastadas. Gears of War 3 se abre a escenarios más abiertos, exteriores, y maneja con oficio y potencia absoluta las estancias de interior, lineales pero intensas, guiadas pero salvajes, sólidas y fluidas, llenas de nuevos matices de vida en el trato de los brillos y sobre todo del color.


Los Delta son una familia. Los lazos que unen a sus miembros son inquebrantables.

Sobre los aliados recae el peso de hacer honor al eslogan que Epic ha escogido para su creación, "hermanos hasta el final"... la guerra en grupo otorga realismo y opciones de cooperación, pero los Delta resultan demasiado fiables, haciendo de la batalla definitiva un verdadero paseo que no hace honor a una poco aprovechada pero salvaje e intensa confrontación. Siempre acompañados y con la opción de cubrirnos hasta regenerarnos o ser abatidos para que nos reanimen, lo accesible que resulta Gears of War 3 le resta compromiso táctico y parte de su alma. No obstante, ofrece una experiencia más larga, más completa, que sabe encontrar en las fases en vehículos (menos numerosas que en el 2) la variedad que un shooter demanda y en los modos adicionales la manera de pasar horas y horas con el jugador...


Porque numeroso es el escuadrón Delta, y numerosos son los modos de juego del tercer Gears of War. Su multijugador se presenta como una verdadera y digna evolución del primero, siendo el que más ofrece y además mejor. Partidas privadas, rápidas e igualadas para el modo competitivo (hasta para 10 jugadores) en zona de guerra, captura de líder, ejecución, duelo por equipo (nuevo), piloto y rey de la colina. Refriegas públicas, privadas y locales en los modos horda y bestia en 10 mapas (hasta 5 jugadores, 4 en cooperativo). Versión 2.0 para el primero, 50 hordas enemigas y la posibilidad de administrar nuestros recursos en torretas, trampas y barreras. En el modo bestia (nuevo) manejamos tropas de infantería enemiga, debemos acabar con 12 oleadas de soldados de la CGO en un tiempo determinado, con la opción de adquirir nuevos personajes para su manejo. Además, podemos ganar puntos en cualquier modo de juego (no solo multiplayer), acceder a un calendario de eventos, o consultar nuestras estadísticas y premios.


La motosierra es puro espectáculo y carnicería, todo un emblema para los gears.

Gears of War 3 es el mejor de la serie en muchos aspectos, lo que le convierte en el mejor de su clase en cada uno de estos. Más largo, más pulido y más completo, de filosofía peliculera y desarrollo cinematográfico, bestialmente adictivo y cargado hasta las tripas de modos y opciones de juego del rabiosamente intenso. Pero no ha sabido o no ha querido encontrar la forma de evolucionar su corazón táctico y se ha dejado penetrar por el lado más comercial del videojuego... la baja dificultad, que puede hacer que su mecánica resulte simple, sin serlo, o al menos parecerlo. Disparar y recargar sin parar, con un sistema de movilidad entre coberturas y parapetos que a veces resulta innecesario y puramente ornamental...


...pero cuando se saben poner los clichés en su justo lugar y se nace con un don para disparar proyectiles de gran calibre de jugabilidad, no se puede decepcionar. Gears of War 3 es un poderosísimo astado que, fusil en mano, embiste ultraviolento sin importarle demasiado lo demás. Descuartiza sus carencias con cargadores rebosantes de adicción y responsabilidad, acercando 360 al borde del colapso técnico y ofreciendo más que casi todos para jugar. Al hacerla más accesible, Epic le ha metido a su criatura dos balazos en el pecho, pero los Delta conocen tan bien la guerra y están tan fuertes que ninguna de sus partes vitales ha sido alcanzada de lleno.


Voyevodus


Valoración 9


Trucos...


En preparación...


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